
Ella comenzó a iluminar su silueta, acariciando su larga espalda comenzó a brotar en medio de la oscuridad. Del otro lado del mundo y mucho antes de enviar el video, recibí un mensaje: «La luna está hermosa». Era la misma luna, un mismo instante detenido en el tiempo y capturado en el momento justo para iluminar un cielo sin estrellas.